jueves, 10 de mayo de 2012

Review: Overkill - The Electric Age (2012)


Que Overkill están viviendo una segunda juventud (junto a otras bandas de la misma época) es algo que ya no pilla a nadie por sorpresa, pero es que este disco confirma lo que ya veníamos viendo desde hace casi una década, tras la salida de “KillBox 13”, que Overkill había vuelto en una forma increible, componiendo auténticas salvajadas de discos, machacando el mundo a base de giras y así, tras un “Ironbound” que se calificaba casi de insuperable, dos años después los de New Jersey ponen en circulación “The Electric Age”, donde no solo vuelven a rayar a la misma altura, sino que para un servidor lo superan.

El disco se abre con “Come And Get In” donde un riff machacante y un ritmo de batería casi militar nos introducen en el plástico durante algo más de un minuto hasta que arranca un tema que podría pertenecer a cualquier disco de la época clásica de la banda. Bobby Blitz una vez más canta como un animal y el estribillo invita a unirnos a las voces de la banda. La producción una vez más es clara y potente, no perdiendo ni un ápice de potencia.


Más rápido aún comienza el segundo corte del plástico, que no es otro que “Electric Rattlesnake”, tema que sirvió para dar a conocer el álbum a modo de single y videoclip, acojonante el trabajo de guitarras a cargo de Derek Tailer y Dave Linsk, no solo en este corte, sino a lo largo de todo el trabajo.

La frenética “Wish You Were Dead” es el tercer tema en discordia, un tema donde no se aprecian influencias de aquel groove metal y en cambio vemos como sonarían las rápidas guitarras de los primeros Metallica, Megadeth o los mismos Overkill con una producción actual.

Ritmos más noventeros nos encontramos sin embargo en “Black Daze”, residuo sin duda de aquella época en los que la banda liderada por Bobby Blitz bebieron de las influencias de Pantera, Exhorder o Machine Head, aunque este oasis de relativa tranquilidad es un espejismo, porque “Save Yourself” nos devuelve a los Overkill salvajes, rápidos y que van al pescuezo en todo momento, sin dar un solo respiro, brutal el trabajo en la sección rítmica del bajista D.D. Verni (que también se ha encargado de la producción del disco) y del batería Ron Lipnicki.



En un término medio se encuentra “Drop The Hammer Down”, que pese a navegar un poco entre dos aguas es uno de los cortes más potentes de todo el plástico y donde el señor Blitz nos muestra su amplia variedad de registro vocal.

Nos vamos acercando al final y “21st Century Man” continúa trayendo a nuestros oidos a una banda que salvo la producción actual (nunca usaría el apelativo moderno para esto, suena al mismo power thrash que llevan haciendo toda la vida pero con un sonido mucho más limpio y potente) podríamos estar hablando de temas de finales de los ochenta o principios de los noventa sin ningún tipo de problema.

Con “All Over But The Shouting” nos encontramos la canción más divertida del disco, coreable, con un Blitz cantando como un auténtico cabrón, rápida, a degüello y con una parte central donde el bajo recoge todo el peso de la canción, podría ser la canción más representativa del trabajo, pues es donde se recogen todas las influencias sonoras del mismo en una sola canción.

La banda de New Jersey lejos de dormirse en los laureles han sacado un disco que puede hacer sonrojarse a bandas de los ochenta, los noventa e incluso a bandas jovenes. Tela, mucha tela lo de Blitz, Verni y compañía.

Nota: 8,75

Jose Ruiz





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