lunes, 29 de diciembre de 2014

Review: Exodus - Blood In Blood Out (2014)

Cuando hace unos meses hablábamos del segundo álbum de Hatriot, ya comentábamos que este era uno de los discos que ansiábamos que llegase, puesto que EXODUS con Souza de nuevo a las voces, era una golosina que muchos estábamos deseando volver a tener en los oídos, y creo, que a día de hoy, no ha defraudado a nadie, este “Blood In Blood Out”, que veía la luz el pasado 10 de Octubre, ha devuelto a la banda al primer panorama del Thrash Metal mundial.

Con producción de Andy Sneap (bendita la mano del rubio guitarrista de Hell y productor de los mejores discos de la última década), el plástico nos trae más de una hora de puro Thrash Metal del área de la Bahía de San Francisco, con una banda en estado de gracia.

“Black 13”, con la colaboración a los elementos electrónicos de Dan The Automator, es el primero de los doce cortes (once propios y una versión) que contiene el plástico, y tras una introducción de minuto y medio, se acaban las tonterías… Exodus en estado puro, riffs rápidos, una base rítmica asesina y un “Zetro” que parece tener veinte años. El interludio previo al solo, donde Jack Gibson y Tom Hunting (bajo y batería, respectivamente) muestran la solvencia de la base rítmica solo es superado por el agresivo intercambio de solos por parte de Gary Holt y Lee Altus, y solo llevamos seis minutos de disco… Es hora de “Blood In Blood Out”, tema que da nombre al LP, corte de una agresividad extrema, donde Souza canta a una velocidad endiablada y los coros lo convierten en un tema ideal para los directos. Un endemoniado riff y un ritmo galopante da paso a “Collateral Damage”, posiblemente uno de los temas donde la banda deja ver más claras sus eternas influencias británicas. Otra de las sorpresas de este disco es la aparición de Kirk Hammet, ex miembro de Exodus en su primera época, antes de entrar en Metallica, en el tema “Salt The Wound”, corte machacón, con una base certera y seca y donde el guitarra aporta un solo cargado, como no, de wah wah.
 

Llegamos al ecuador de la grabación y nos damos de frente con “Body Harvest” , donde nuestro cuello seguirá sufriendo las acometidas de los de Gary San Francisco. El solo, alternando melodías dobladas con simples es uno de los mejores trabajos del duo Holt – Altus. Una sorpresa más en clave de colaboración, y es que “Btk”, se convierte en un auténtico duelo de titanes, al encontrarnos con la aparición del Testament Chuck Billy, compartiendo el tema las dos voces de Dublin Death Patrol. Un afilado solo doble da pie a “Wrapped In The Arms Of Rage”, otro tema que destila influencias de la NWOBHM en las melodías de las guitarras, en esa línea, pero algo más pesado va “My Last Nerve”, con algunas guitarras que pueden recordar incluso al metal de los noventa.

El minutaje se va agotando y “Numb” nos hace entrar de lleno en la recta final con un tema agresivo, rápido y que no nos dará ni un minuto de descanso. Menos aún lo tendremos con “Honor Killings”, donde la agresividad que siempre carácterizó a la formación está más que presente, nuevamente los coros darán juego en los conciertos de la banda. El larga duración llega a su fin con “Food For Worms”, un trallazo que tras una intro de poco más de medio minuto muta en una salvajada rompecuellos. Totalmente asesino. Como sorpresa nos encontramos dándole cerrojazo al trabajo con la versión de “Angel Of Death”, tema perteneciente al primer álbum de los británicos Angel Witch.

Estamos ante, junto al de Overkill, el mejor disco de Thrash Metal del año, absolutamente aniquilador.

Nota: 9



Jose Ruiz

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