lunes, 10 de junio de 2013

Review: Megadeth - Super Collider (2013)

Cuando llega la hora de enfrentarte a un disco de Megadeth siempre te embarga esa sensación de que vas a escribir de uno de los músicos más influyentes de los últimos treinta años, un tio que ha compuesto discos tan básicos para la historia del Thrash Metal como “Peace Sells...” o “Rust In Piece”, pero también la misma persona que compuso discos tan desafortunados como “Risk” o “Thirteen”, su último trabajo hasta la fecha.

El pasado 4 de Junio se ponía a la venta este “Super Collider”, decimocuarto álbum de estudio de la banda y segundo con la formación actual (Dave Mustaine por supuesto, a las guitarras y las voces, Dave Ellefson al bajo, Chris Broderick a la guitarra y Shawn Drover a la batería), ¿El resultado? Un disco algo más potente que su predecesor (cosa que tampoco es que fuese demasiado complicado) pero que nos sigue ofreciendo a unos Megadeth bastante descafeinados, lejos del potente “Endgame” y a años luz por desgracia de los días más dorados del grupo.


El trabajo se abre con “Kingmaker” sin duda alguna el corte más potente de todo el trabajo, un tema donde las guitarras suenan como deben sonar, rápidas, afiladas, mordaces y que te hace pensar que tras un disco flojito, Mustaine y sus chicos han vuelto a coger el buen camino... y claro, llegas a “Super Collider”, tema que bautiza el álbum y piensas “vale, es más flojito, pero la melodía y el estribillo son jodidamente pegadizos, esto no está nada mal”, pero de repente llegas a “Burn!” y esto no tiene ni pies ni cabeza, un tema blando, sin gancho, que no se sabe bien que pinta a esta altura del disco (y quizá a ninguna altura, para que nos vamos a engañar), la cosa mejora un poco en el siguiente tema “Built For War”, donde destaca por encima de todo el buen trabajo de Ellefson y Drover a la base rítmica y en el bonito solo de Broderick en “Off The Edge”, pese a que el tema se queda a medio gas, lo que se empieza a convertir en una peligrosa tónica.

“Dance In The Rain” pasa sin pena ni gloria, otro tema soso (por más que se intente arreglar en la parte final del tema) que da paso a la intro del bajo de Dave Ellefson con la que empieza “Beggining Of Sorrow”, del que no hay nada más que decir... “The Blackest Crow” es un tema con influencias de country (sí, de country, y cuando distorsionan las guitarras un poco suena a rock sureño, ¡tócate los huevos!). Dentro de tanta sosez y tanto tema descafeinado, volvemos a un tema con un estribillo pegadizo, la melodía principal de “Forget To Remember” creo que será de los pocos temas de este plástico que se recordarán una vez pasado este año.

A la hora de encarar la recta final del disco nos encontramos con “Don't Turn Your Back”, tema que comienza con una intro en clave de blues, pero que de repente arranca con un furioso riff acompañado del doble bombo de Shawn Drover (¡por fin!) y que bueno, lo convierte en otro de las pocas composiciones que me apetece destacar de este trabajo. Para terminar una versión del “Cold Sweat” de Thin Lizzy.

Quien me conozca sabrá de sobra que Dave Mustaine es uno de mis compositores favoritos de la historia del Heavy Metal y sabe que me sabe mal escribir así de una obra suya, pero precisamente como seguidor este disco se me queda flojo, me sabe a poco y me parece insuficiente para todo lo que este hombre y los músicos que le acompañan nos han dado en otras entregas. Una de las decepciones de este 2013.

Nota: 4


Jose Ruiz

1 comentario:

  1. Hostia, mal pinta esto Jose. Tendré que escucharlo para dar mi opinion pero por lo que cuentas es una buena mierda de los grandes.
    Rene.

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