martes, 16 de octubre de 2012

Review: Unisonic - Unisonic (2012)


En 2009 el bajista Dennis Ward y el vocalista Michael Kiske aunaban fuerzas y junto al batería Kosta Zafiriou y el guitarrista Mandy Meyer, formaban Unisonic, un supergrupo que a priori viene para quedarse, no ser un mero proyecto paralelo de músicos de talla internacional. La gran (y gratísima) sorpresa vino cuando en 2011 se anunciaba la incorporación del también guitarrista Kai Hansen, con lo que una de las parejas más mágicas de la historia del Heavy Metal se reunía de nuevo.

Estaba claro que con esa unión, además de rememorar viejos y gloriosos tiempos en directo, la química entre los dos viejos amigos podría dar lugar a un disco grande, muy grande.


Producido en los Hammer Studios de Hamburgo por Dennis Ward y Kai Hansen, el sonido es claro, limpio, brillante donde todos y cada uno de los instrumentos suenan a la perfección. Kiske… sublime, genial, este hombre se ha pegado los últimos 20 años prácticamente desaparecido y eso le ha servido para conservar el inconfundible sello de su voz a la perfección.

El plástico se abre con la que es posiblemente la mejor canción de todo este primer álbum, aparte de bautizar a la banda y al álbum debut, “Unisonic” rescata melodías que indudablemente nos hacen pensar en la banda de la calabaza y nos transportan a los últimos años de Kiske y Hansen en la misma. Impresionante. Obviamente la mano de Kai Hansen está presente tanto en la letra como en la música.

Sobre todo la primera parte del CD es sencillamente acojonante, “Souls Alive” continúa por esa fina línea entre el Power Metal europeo y el Hard Rock Melódico, un tema con una melodía muy alegre y con un excelente solo de Mandy Meyer.

“Never Too Late” es un tema cien por ciento Hansen, posiblemente entre mis favoritos. “I‘ve Tried” baja un poco el ritmo, pero lo que pierde en fuerza de pegada lo gana en intensidad la voz de Kiske, la melodía vocal está cargada del feeling que sabiamos que el otrora rubio vocalista puede imprimir cuando quiere.

“Never Change Me” es una canción también que empieza muy tranquila, pero que tiene un estribillo coreable a más no poder y que destila ese aura optimista que siempre tuvieron las composiciones de Hansen. A partir de aquí, el disco baja un poco el nivel, ya no es tan intenso (que no es que las canciones sean malas, pero no son tan buenas ), como la suave “Renegade” que precede a otro de los momentos más mágicos del disco. Nuevamente una canción firmada por Hansen (esta vez junto a Ward) y que pese a bajar un poco el pie del acelerador es uno de los temas con más chispa de este debut.


La recta final la encaramos con “King For A Day” que irremediablemente nos va a transportar varias décadas atrás, y posiblemente la parte más tranquila del plástico con la semi powie “We Rise” (este tema, con esa melodía, pero con un poquito más de caña hubiera sido un bombazo) y “No One Ever Sees Me”, único tema firmado integramente por Michael Kiske , una balada con guitarra acústica y orquestaciones.

En definitiva un disco con una primera parte absolutamente brillante, pero que al final pierde algo de intensidad. Aun así, uno de los mejores plásticos de este año y para los fans del dúo Kiske - Hansen un auténtico gozo.

Nota: 8

Jose Ruiz

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