Tras demandas y cruces de declaraciones varias (que aún continúan de forma más o menos esporádica) Tate continuó su camino y decidió armar a unos nuevos "Queensryche" contando entre otros con Rudy y Robert Sarzo o el batería Simon Wright. Por su parte los Queensryche originales anunciaron de una forma sospechosamente inmediata a la marcha de Tate la incorporación del vocalista Todd La Torre (Crimson Glory). el cual no hay duda de que disponía del perfil perfecto para encajar en el universo "Queensryche".
De esta forma y a falta de una resolución judicial todavía por llegar, nos encontramos de la noche a la mañana con dos formaciones diferentes de Queensryche, ambas con el mismo nombre. La primera con tres miembros originales y un cantante en claro auge, y la segunda con un vocalista despechado que había reunido a un buen elenco para hacer como si nada hubiera pasado. El morbo estaba servido, solo faltaba esperar a que ambas formaciones publicasen su correspondiente álbum. El momento ha llegado, hace unos días los Queensryche de La Torre publicaron su disco mientras que la formación liderada por Tate hacía lo propio en Mayo. ¿Quién ha ganado? ¿Quién ha perdido?, ¿Ha servido todo esto para algo?.
Resumiendo...Yo creo que aquí no ha ganado nadie, Geoff Tate no ha sorprendido a nadie , haciendo exactamente lo que nos esperabamos de él. Por otra parte los Queensryche de Rockenfield y compañía prometieron el oro y el moro y pese a que el disco se puede escuchar se te queda una sensación de "pues no ha sido para tanto" que la verdad no invita a escucharlo de nuevo, y si a recuperar algún clásico de la banda mientras sueltas un "dejémenos de gilipolleces".
¿Vosotros que pensáis?
Artículo escrito por Pablo Monfort.
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